jueves, julio 13, 2006

Desesperadas de verdad


He visto una mujer con la cara desencajada, el bolso abierto, andando rápido por la calle al tiempo que se aplicaba polvos con una brocha y miraba con ojos de angustia el reloj, subiendo las escaleras de un juzgado. He visto una mujer en un centro comercial con tres niños que berrean, intentando empujar un carrito, mientras los niños sacan las cosas del carrito lleno de cosas que no se sabe muy bien para qué sirven…
He visto una mujer capaz de dar una vuelta de tres manzanas cada día sólo para esquivar la casa donde vive el hombre que la maltrató durante años y que ahora está casado con otra mujer a la que también maltrata. He visto mujeres colombianas cambiar jornadas de trabajo de dieciocho horas al día limpiando casas para poder traerse a sus hijos de Colombia (y he visto cómo repetidamente les han denegado los papeles las mismas personas en cuyas casas limpian). He visto mujeres pedir limosna para comprar narcóticos para dormir a bebés con los que va a pedir limosna. He visto mujeres que han tenido hijos fruto de salvajes violaciones y que han tenido que aprender a amarlos (algunas no han podido). He visto mujeres israelíes hablar sobre lo absurdo de la guerra. He visto mujeres palestinas hablar sobre lo absurdo de la guerra. He visto a mujeres que se han encontrado a los treinta cinco años solas, abandonadas con cuatro hijos y la cuanta del banco vacía. He visto mujeres con chador, con burka, con pañuelo, mirándose en el espejo sin saber muy bien a quién veían. He visto a mujeres de cuarenta años sin dientes, sin dinero, sin nada, prostituyéndose en Bombay…
Todas ellas me parecen mujeres desesperadas. Las de Wistera Lane, no.

Por Isabel Coixet

4 comentarios:

Lurka dijo...

Clap, clap, clap...(Onomatopeya de aplausos).

Marisa dijo...

Joder, qué razón tiene.

(perdón por el taco)

Conchi dijo...

Tiene toda la razón del mundo, sin duda.
Aunque debo reconocer que las de Wistera tienen su puntito.
Un beso, guapísima.

Androide Paranoide dijo...

Bien cierto, aunque reconozco que la primera temporada me pareció simpática.