lunes, julio 31, 2006

Las nueve caras del corazón


Bueno ¿por dónde empiezo?
La cara. Sí, empecemos por la cara, que refleja las mudanzas del corazón. Es con la cara con la que transmitimos pensamientos en un lenguaje sin sonidos. ¿Te sorprende esta idea? Te gustaría saber cómo puede existir un lenguaje sin sonidos. No lo niegues. Leo la pregunta en tus ojos.
Me doy cuenta de que sabes muy poco sobre el mundo al que te quiero llevar. Entiendo que te preocupe que pueda estar más allá de tu comprensión. Pero quiero que sepas que consideraría que mis intenciones han fracasado si no consiguiera transmitirte al menos parte del amor que profeso a mi arte. Cuando acabe, espero que sientas lo mismo que yo. O casi lo mismo.
Confía en mí. El lo único que te pido. Confía en mí y escucha. Y confía en tu inteligencia. No dejes que otros decidan por ti qué es lo que esta a tu alcance y qué es lo que está fuera de él. Te aseguro que eres capaz de abarcar esto y mucho más.
Mírame. Mírame a la cara. La cara desnuda, despojada de colores y maquillaje, de brillos y adornos. ¿Qué vemos en ella? La frente, las cejas, las fosas nasales, la boca, la barbilla y treinta y dos músculos faciales. Éstas son nuestras herramientas y con ellas tenemos que trazar el lenguaje sin palabras: el amor, el desprecio, la furia, valor, miedo, disgusto, asombro y paz.
En la danza como en la vida, no necesitamos más que nueve formas de expresarnos. Las podríamos llamar las nueve caras del corazón.

4 comentarios:

Conchi dijo...

Hablamos con nuestra cara, incluso cuando es inexpresiva, muestra nuestra ira, nuestra alegría, nuestro dolor, nuestro desconcierto...y todo ello sin emitir un sonido.
Un beso, preciosa.

MALiZiA dijo...

hola Carmen,
yo soy tan expresiva que todo se lee en mi cara, es cierto es un espejo donde se ven nuestros sentimientos y estados de ánimo.
muy lindo el texto.
saluditos,

Javier Montero dijo...

muy bueno saludos

vueltaloca dijo...

Pero también hablamos con nuestro cuerpo completo, con nuestra postura, nuestras piernas cruzadas y brazos en jarra.

Has investigado todo loq ue podemos decir sin hablar? Es impresionante!

Saludos!