lunes, septiembre 04, 2006

Over de Rainbow


Es extraño, hay días que parecen cuentas de un collar, en que van engarzando el tiempo sin sobresaltos, fluyen, encajan, cunden, y otros días en que las horas dejan de tener sesenta minutos. Incluso dejan de tener sentido. Alteran los deseos, y aquellas cosas que te hacía sentir bien saber que llegarían, las esquivas cuando llegan de verdad, en tiempo real.
Supongo que todo esto tiene que ver con la sensibilidad, pues la tengo a flor de piel. El caso es que llega ese día en que las horas se desparraman y la debilidad te saluda, sin café con leche, con su aire que empacha y su ánimo te invita a mirar las musarañas. Se apalanca, lentamente, allí donde habita la voluntad, a la que envuelve con una especie de algodón de azúcar con aroma a vainilla. Ese desánimo, hace que la seguridad se convierte en relatividad y consigue que cualquier propósito deje de ser urgente, importante, necesario… paraliza el impulso, como si unas fuerzas profundas no le permitieran gastar energía a nuestro cerebro. He leído en la wikipedia que nuestro cerebro consume un 20% del total de nuestra energía que necesita el cuerpo, para vivir, para comer, limpiarse, comunicarse, ayudar a los amigos, tener relaciones sexuales, o cultivar aficiones. No utilizar esta energía supondría despreciarla, caer en el aburrimiento, tener una sensación desagradable, inactivar el cerebro. Si no, la vida se hace hueca, absurda y nos apalancamos sin alicientes, oscurecemos antes de que caiga la tarde. Ese estado, va y viene sin importarle a mi agenda. A veces hay que luchar contra ella, recordando ese sentimiento feliz que procura la eficacia, como acabar un trabajo a medias u organizar tu armario.
He de reconocer que hoy me he despertado sobresaltada, algo extraño ha pasado dentro de mi, por un momento he pensado: que se me coma el mundo por favor! o no mejor voy a vencer a este maldito desánimo, a esa pereza y voy a comérmelo yo…
Voy a cerrar los ojos e imaginar todo aquello que puede que nunca suceda, pero que es tan bonito que solo por ello, vale la pena pensarlo, aunque nunca ocurra.
Hay que dejar salir el arcoiris, y estar por encima de él.
Pues tan solo han pasado unas horas desde ese sentimiento absurdo, no sé si va a funcionar, espero que si, pero he cogido mi agenda, la que hace días que tengo un poco abandonada y he intentando no dejar ni un solo huequecito vacío, solo el justo para descansar… esta mañana no ha parado de sonar el teléfono, trabajo mucho trabajo nuevos proyectos que van a llenar mis arcas de motivación, a lo que vida profesional se refiere, ganas de compartir mucho tiempo con pequeñuelos, con mis amigas a las que hace tiempo que no veo, una comida, una cena un café, un concierto, un “revaival”, Mecano! He cogido la bolsa del gimnasio, para ir a saludar a mi entrenador personal y quemar esa adrenalina que corre por mis venas y no voy a dejar de repetirme como dice Woody Allen: ¡qué feliz sería yo si fuera feliz!


A partir de ahora me gustaría regalaros cada vez que escriba aquí una canción, pues es una manera de seguir compartiendo, de seguir conociéndonos, pues las canciones dicen mucho de nosotros, no?
Ya compartí con algunos de vosotros esta canción, pero como no me canso de escucharla, creo que es demasiado bonita para no compartirla con los que aun no lo he hecho. Está llena de sentimiento, de emoción, es tan triste como a la vez feliz, desde luego, al menos a mi me hace estremecer y me pone la piel de galina… espero que os guste!


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9 comentarios:

Marisa dijo...

Preciosa la canción, gracias.
Me gustaría poner música en mi blog pero no sé como funciona.
¿Me echarías una mano?
Miles de gracias y besos

Carmen dijo...

¡Pues claro que sí! Tienes que crearte una cuenta en www.castpost.com
Después subirte el fichero MP3 que desees y copiar un código HTML en la entrada donde quieras poner la música... ya verás es muy fácil!
Besos

Manuel Allue dijo...

Me ha encantado la canción a la que he llegado (a tu blog, también) vía Marisa. ¿Quién canta?.

Gracias por tu blog y por tus canciones.

Saludos, M.

Carmen dijo...

Manuel, me acabas de hacer la pregunta del millón, esta canción cayó en mis manos por casualidad a través de un ex-compañero de trabajo... sé que se utilizó para una campaña de publicidad pero, siento decirte, que ya me gustaría saber a mi quién la canta! espero descubrirlo algun dia porqueuna voz tan dulce seguro que tiene nombre y apellidos!
Gracias por pasearte por aquí.

Androide Paranoide dijo...

¿En qué emplearé yo ese 20%? Buena idea la de acompañar el post de una canción. Permaneceré a la escucha.

Conchi dijo...

Bueno es utilizar el mundo como alforja de nuestra vida, llenándolo de nuestras sensaciones e intereses. Hay días extraños, aunque sabemos que solo son eso: Días. Luego la vitalidad nos inunda y nos vuelve a hacer partícipes de nuestra vida.
Un beso, guapísima.

Raquel dijo...

Tenemos una amiga en común, Conchi, ella me recomendó pasar por tu ''casa'' y me gustó lo que ví y es curioso mi antigüa ''casa'' se llamaba somewhere over the rainbow allí tuve muy buenos momentos y conseguí conocer gente maravillosa como Conchi pero por problemas de hotmail estoy de traslados a este nuevo barrio de blogger, somos vecinas ;-)
Recibe un abrazo muy fuerte y un placer leerte.

Raquel dijo...

¿Has probado a buscar por cantantes portuguesas?
Aquí te dejo estos nombres por si te ayudan a conseguir saber de quién es:
Dulce Pontes
Cesarea Ebora
Mariza
Suerte con la búsqueda!

Besos vecina y gracias por devolverme la visita.

Buen domingo.

Carmen Ferrer dijo...

Hola Carmen, antes que nada quiero felicitarte por el blog, lo he descubierto hace muy poco y me encanta, ¡enhorabuena!
A mí también me ha encantado la canción, es preciosa, y he encontrado que se llama "Fico Assim Sem Você" y la canta Adriana Calcanhotto. Aquí podeis ver el video musical:
http://www.youtube.com/watch?v=GWtdI779Lz4
Muchas gracias de nuevo por la canción y por tus reflexiones, tan acertadas y tan bien expresadas.

Besos,

Carmen F.