lunes, junio 26, 2006

Noche de San Juan


Relámpagos multicolores
de fiesta, sardinas y cava,
palmeras que se abren
expandiéndose en el aire,
ensueños que conforman
candilejas en la noche
mientras la luna, coqueta,
se desliza en el agua
de mi mar Mediterráneo.
Su espuma blanca, contenta,
salta y jueguetea
salpicando las estrellas
con serpentina de plata;
al fondo, se escucha música
y pasos que danzan,
inspirando en los amantes
besos muy dulces de coca afrutada.
Es una noche mágica, plena de girnaldas,
de petardos y bengalas, de pólvora y de llamas,
y, en la hoguera, el fuego quema
la mala suerte, las verguenzas y las penas.
Es Sant Joan, es la verbena,
noche de alegría y de juerga,
de niños que no lloran
pero sí gritan mientras juegan,
es una noche atronadora,
de miradas íntimas e incipiente piel morena.
Es la noche del solsticio,
la noche más larga,
noche que se pasa en vela, de gala,
para saludar al verano, con luciérnagas,
dándole un apretujón de manos.
Es una noche hechizada, de suaves baños
en la mar romántica y profunda,
y la sal de sus aguas, al impregnar el alma,
hace olvidar la tristeza,
al menos, una vez al año.

2 comentarios:

Conchi dijo...

Noche mágica. El embrujo del fuego, su reflejo rojizo en el mar y su olor todo lo impregna. La intensidad del rocío de esa noche, todo la hace especial.
Un beso, guapísima.

Anónimo dijo...

Bueno todo mágico la noche y los personajes. Las fotos son buenas pero la mejor padre e hijo vestidos con camisas hawaianas.

fenomenal

besos

Dolo